sábado, 31 de mayo de 2014

Presentan en EEUU nueva nave para transportar astronautas a la EEI

Presentan en EEUU nueva nave para transportar astronautas a la EEI


La empresa privada estadounidense SpaceX presentó anoche en su sede de California la nave Dragon V2, creada para que la NASA pueda volver a transportar astronautas a la Estación Espacial Internacional (EEI) desde suelo nacional y sin depender de las Soyuz rusas.

El magnate tecnológico y presidente de la compañía espacial, Elon Musk, desveló las características de la nave en una conferencia de prensa en la sede de la empresa en Hawthorne, en el condado de Los Ángeles.

Rusia asumió en 2008 el traslado de los astronautas estadounidenses al espacio y, el 21 de julio de 2011, la NASA puso fin a los vuelos de sus transbordadores, con el último lanzamiento del Atlantis.

Desde entonces, sólo los rusos efectúan labores de aprovisionamiento de la Estación Espacial Internacional y Rusia mantiene la primacía, pues son la nave Soyuz es el único eslabón entre la Tierra y la plataforma orbital.

Cada vez que uno de sus astronautas viaja en una Soyuz, Estados Unidos paga 71 millones de dólares a Rusia.

Para dejar atrás esta dependencia, EE.UU. quiere que a partir de 2017 sus cosmonautas ya puedan viajar en las nuevas naves fabricadas en el país y creadas por empresas espaciales privadas como SpaceX.

La Dragon V2 tiene capacidad para transportar un máximo de siete astronautas y fue descrita por Musk como "un gran salto adelante tecnológico".

Rusia, sometida ahora a sanciones de EE.UU. y la UE por su papel en la crisis de Ucrania, no tiene intención de prolongar el uso de la EEI después de 2020, la fecha comprometida con la NASA y la europea ESA.

La Estación Espacial Internacional es un proyecto de más de 100.000 millones de dólares, orbita a una distancia de entre 335 y 460 kilómetros de la Tierra, pesa más de 450 toneladas, se desplaza a unos 27.000 kilómetros por hora, ha tenido residentes de forma continuada desde 2000 y en ella participan 16 naciones. 

domingo, 25 de mayo de 2014

El coche sin conductor de Google ya puede circular por la ciudad

Desde hace aproximadamente un año, los 24 Lexus RX450h equipados con sensores de Google han estado circulando por las calles de Mountain View, donde el gigante tecnológico tiene su sede.
Google avanza en su proyecto para crear un coche que se conduzca solo, y ha desvelado que durante el último año varios prototipos han circulado por zonas urbanas, algo que, según la compañía, resulta mucho más difícil que hacerlo por autopista.
"Una milla de conducción por ciudad es mucho más compleja que una milla de conducción por autopista, con cientos de objetos diferentes moviéndose en base a distintas reglas y en una área pequeña", ha indicado en una entrada en el blog oficial de Google el director del proyecto de coche sin conductor, Chris Urmson.
Desde hace aproximadamente un año, los 24 Lexus RX450h equipados con sensores de Google han estado circulando por las calles de Mountain View (California, EE.UU.), donde el gigante tecnológico tiene su sede.
"Hemos mejorado nuestro software para que pueda detectar cientos de objetos distintos simultáneamente -peatones, autobuses, una señal de 'Stop' sostenida por un agente de tráfico, o un ciclista que indica con el brazo un próximo giro-", ha indicado Urmson. Ha destacado que, a diferencia del ser humano, el vehículo sin conductor "puede prestar atención a todas estas cosas sin jamás cansarse o distraerse".
El coche que se conduce solo de Google es un proyecto iniciado en 2009 con la vista puesta en el largo plazo, aunque desde entonces sus dos docenas de Lexus ya han circulado -y, por tanto, registrado en mapas 3D- hasta 700.000 millas (1.126.000 km), hasta ahora fundamentalmente en autopistas y carreteras.
En todos los kilómetros que estos vehículos han recorrido hasta la fecha siempre ha habido un conductor humano sentado frente al volante, preparado para tomar las riendas del automóvil si hubiera algún percance.
Según Google, sus coches sin conductor no han registrado ningún accidente mientras el vehículo se ha conducido automáticamente.